El encuentro de la fase de grupos de la Champions League, celebrado el 8 de septiembre, vio a AEK Atenas superar a LASK Linz con un marcador de 1‑0.

El partido, que se disputó en Nea Filadelfeia, comenzó con un ritmo alto. Lukas Jungwirth realizó una parada magistral con la cabeza para evitar el disparo de Luka Jovic, y el AEK fue tomando la iniciativa del juego poco a poco.

En el primer tiempo, Alberto Brignoli se mostró decisivo al detener el lanzamiento de Melayro Bogarde, mientras que Razvan Marin anotó el gol de la victoria tras un potente disparo de libre directo. El gol aumentó la presión del equipo griego, que continuó intentando generar oportunidades de gol con centros al área.

El LASK reaccionó con un balón parado que, gracias a una excelente defensa de Brignoli, culminó con una salvada de Sascha Horvath. Jovic intentó rematar, pero el balón no entró en la portería por una infracción de Lovro Majer.

El resultado final, 1‑0 a favor de AEK, mantiene al club ateniense en la lucha por avanzar a la siguiente fase de la competición.