El técnico portugués del Real Madrid calificó el 2‑1 ante el Inter de Milán como un partido “loco”, resaltando la actuación de Thibaut Courtois y la presión alta aplicada por sus jugadores.

En una entrevista a los micrófonos de Movistar, Mourinho expresó que la victoria no fue un juego aburrido, sino que “podría haber terminado 7‑6 sin problema”. Señaló que el centro del campo estaba debilitado, los italianos cambiaron de jugadores rápido y que él tuvo que intervenir cuando los jugadores estaban en una situación difícil. Aun así, consideró que el equipo hizo un gran trabajo.

El entrenador también comentó que, aunque el Inter intentó igualar la partida, el centro del campo no logró controlar el juego. Courtois realizó varias paradas cruciales, lo que permitió a los madrileños mantener la ventaja en los momentos más delicados.

Mourinho destacó la efectividad de las transiciones ofensivas del Real Madrid, diciendo que la presión se entrena y que el gol de Federico Valverde se trabaja. Subrayó que la defensa del equipo logró frenar el empuje del conjunto italiano después del gol del medio campista.

El técnico elogiaba especialmente a Vinícius Júnior, quien fue sustituido al final del segundo tiempo tras un esfuerzo físico notable. Mourinho afirmó que el brasileño ha trabajado mucho y que, aunque todavía no está afilado, merece respeto por su dedicación.

Con la victoria, el Real Madrid aseguró los tres puntos iniciales en el nuevo formato continental, a pesar de las ausencias que condicionaban el esquema. Mourinho concluyó que el equipo mostró una actitud combativa y que seguirá buscando consolidar su nivel competitivo en los próximos encuentros.